Exposiciones / Fragua blanda

Fragua blanda

«¿Y si el instrumento dejara de ser herramienta? Si se aflojara su sentido de la utilidad, si su destino se hiciera maleable, como el vidrio derretido, moldeado bajo el calor?

Esta no es una ferretería.

Despojarse del metal, ignorarlo a voluntad, podría abrir la puerta a otras materias sensibles. A otros destinos ajenos a la guerra y a sus metales armados y retorcidos. Sentidos eximidos del reino de la mera máquina y del ensamblaje eficaz.

Esta no es una sala de instrumentos quirúrgicos. Tampoco un laboratorio.

Cuando todo está en riesgo de derretirse, de quebrarse, de estirarse en demasía, de no cortar o perforar lo suficiente, de no asegurar bien estructura alguna, quizás lo que nos queda es fijarnos en los tiempos de la luz y en la memoria. Reconocer que no todo tiene que ser rajado y ligado ni asegurado ni desbrozado ni blandido. Hallar un lugar de menos dureza y tensión, hecho de algo que, aunque frague, sea más vulnerable. Reconocer un amorada más maleable, capaz de sostenerse con estructuras más efímeras.

¿Cómo habitar un mundo que no promete sostenerse siempre erguido y contundente?

Aquí no hay rigor de fierro.

Esta no es una ferretería.

Es su desfase translúcido y sus blanduras.»

María Ospina Pizano

Artista

María Roldán→

vitrina

sala proyectos

sala proyectos 2

sala grande

tuercas

tornillos

sala grande detalle

rocío

Fragua blanda

«¿Y si el instrumento dejara de ser herramienta? Si se aflojara su sentido de la utilidad, si su destino se hiciera maleable, como el vidrio derretido, moldeado bajo el calor?

Esta no es una ferretería.

Despojarse del metal, ignorarlo a voluntad, podría abrir la puerta a otras materias sensibles. A otros destinos ajenos a la guerra y a sus metales armados y retorcidos. Sentidos eximidos del reino de la mera máquina y del ensamblaje eficaz.

Esta no es una sala de instrumentos quirúrgicos. Tampoco un laboratorio.

Cuando todo está en riesgo de derretirse, de quebrarse, de estirarse en demasía, de no cortar o perforar lo suficiente, de no asegurar bien estructura alguna, quizás lo que nos queda es fijarnos en los tiempos de la luz y en la memoria. Reconocer que no todo tiene que ser rajado y ligado ni asegurado ni desbrozado ni blandido. Hallar un lugar de menos dureza y tensión, hecho de algo que, aunque frague, sea más vulnerable. Reconocer un amorada más maleable, capaz de sostenerse con estructuras más efímeras.

¿Cómo habitar un mundo que no promete sostenerse siempre erguido y contundente?

Aquí no hay rigor de fierro.

Esta no es una ferretería.

Es su desfase translúcido y sus blanduras.»

María Ospina Pizano

vitrina

sala proyectos

sala proyectos 2

sala grande

tuercas

tornillos

sala grande detalle

rocío

Artista

María Roldan Ruiz→